Las Agua
En diciembre de 1856, mientras los libros de historia se concentraban en las batallas de Santa Rosa y Rivas, otro escenario decisivo ardía lejos de la mirada oficial: el río San Juan, arteria viva entre Centroamérica y las ambiciones globales.
Allí, el mayor Máximo Blanco Rodríguez, comandante de la desconocida Columna de Vanguardia, dirigió la campaña militar fluvial más audaz y efectiva de Costa Rica: la captura de nueve vapores filibusteros, el control absoluto de la Ruta del Tránsito —el corredor interoceánico más rápido del hemisferio— y el desmantelamiento logístico del ejército de William Walker.
Pero esta victoria extraordinaria no fue celebrada. Fue borrada.
Las Aguas Amargas del San Juan reconstruye, con rigor documental y fuerza literaria, la epopeya de aquellos días: selva, barro, fiebre, pólvora mojada, hambre, coraje, traiciones, alianzas precarias y decisiones tácticas que cambiaron el destino del istmo. El relato nos introduce en una guerra que Costa Rica ganó en el agua, pero perdió en la memoria.
A partir de diarios personales, archivos militares de Costa Rica, Nicaragua, Estados Unidos y Europa, y fuentes inéditas, la novela revive los pasos de Blanco y sus hombres: el asalto a vapores armados, la toma de El Castillo, la operación de engaño del Virgen con las célebres cortinas, la resistencia en La Trinidad y el desgaste de una tropa que peleaba contra el enemigo, el clima, las enfermedades… y los
El resultado es una historia vibrante y necesaria: la reivindicación del héroe que
– Un puente hacia la verdad: conexión con Aguas Silenciadas
La novela prepara el terreno para el segundo libro de la trilogía, Aguas Silenciadas, donde se demostrará, con evidencia histórica y jurídica, que el olvido no fue casual: fue deliberado.
Desde el ocaso del siglo XIX hasta la consolidación de la Segunda República, las élites políticas moldearon una narrativa nacional que excluyó la Campaña de Tránsito, la figura de Máximo Blanco y el rol geopolítico del San Juan en la construcción del Estado costarricense.
Mientras Costa Rica litigaba durante más de un siglo sobre su frontera fluvial —en el Tratado Cañas–Jerez, el Laudo Cleveland, la disputa de Isla Calero y el fallo de La Haya—, la ausencia de esta campaña en la memoria oficial creó un vacío histórico que debilitó la posición del país y le impidió narrarse a sí mismo como potencia fluvial victoriosa.
Las Aguas Amargas del San Juan es, así, la puerta de entrada a un debate profundo:
¿Cómo afecta a un país olvidar la victoria que definió su frontera?
¿Qué pierde una nación al renunciar a su propio pasado?
– Hacia el futuro: el camino a La Frontera del Agua
El tercer libro de la trilogía explorará cómo los silencios heredados siguen condicionando e
Allí donde Costa Rica alguna vez tuvo una posición estratégica —militar, fluvial y diplomática—, hoy enfrenta el desafío de reconstruir su propio relato para recuperar oportunidades perdidas.
La Frontera del Agua proyectará esta historia hacia el siglo XXI:
- la competencia continental por nuevas vías interoceánicas,
- el papel de China, México y Centroamérica,
- y el lugar que Costa Rica podría reclamar si recupera la memoria histórica que la política le arrebató.
– Una trilogía que reescribe la memoria de un país
Las Aguas Amargas del San Juan es solo el comienzo de La Trilogía de las Aguas del Olvido, un proyecto narrativo e investigativo que une novela, ensayo, geopolítica y memoria histórica para revelar:
- la campaña que Costa Rica ganó y olvidó,
- el muro de silencio que la borró,
- y el camino para reconstruir la soberanía narrativa de un país que aún no cuenta toda su verdad.
La primera entrega llegará muy pronto.
Y con ella, la historia que Costa Rica necesitaba recuperar.